Lazaro, saboreo su taza de cafe y la dejo sobre un individual, cuyos rastros de comidas pasadas estaban mezclados con manzanitas y pimientos. Respiro una vez mas, y mientras tomaba un pan de la vieja panera, le dijo: Seras feliz, cuando saques ese titulo, de lo contrario nunca nunca sonreiras.
Lucia, dio mediavuelta, envuelta en toda su furia, tomo sus cuadernos y salio gritando, su padre quedo tranquilo en su cocina, mientras el lor a humedo lo hacia arrugar la nariz.
